PÉRDIDA AUDITIVA
Hipoacusia: pérdida parcial de la capacidad de oír
Uno de los problemas de salud crónicos más comunes, que afecta a todo tipo de personas sin importar la edad, el género, la procedencia o el nivel socioeconómico.
CONOCE SOBRE LOS Tipos de pérdida auditiva
Pérdida Conductiva
Se produce cuando las ondas sonoras encuentran dificultades para llegar al cerebro, cuando no llegan al oído interno con la suficiente amplificación. Las causas pueden ser desde la acumulación de cerumen, una infección o incluso problemas en el tímpano
Pérdida Neurosensorial
Se da cuando las células ciliadas (situadas en la cóclea, oído interno) están dañadas o se produce la pérdida de las mismas. Su importancia radica en que son las encargadas de transmitir el sonido al cerebro. Sus causas pueden ser la exposición al ruido, la edad, ciertas enfermedades o lesiones e incluso algunos medicamentos ototóxicos.
Pérdida Mixta
Es una combinación de las anteriores. Es decir, cuando una persona experimenta tanto pérdida de audición Conductiva como pérdida de audición Neurosensorial.
DETECCIÓN Y TRATAMIENTO TEMPRANO
La mejor solución
siempre es prevenir
La detección temprana de la pérdida auditiva es crucial para una mejor calidad de vida y bienestar auditivo. Permite mejorar la comunicación, prevenir consecuencias adicionales y acceder a tratamientos más efectivos.
También ayuda a identificar factores de riesgo y promover la protección auditiva en entornos ruidosos. Cuidar nuestra audición es esencial para disfrutar plenamente de la vida y preservar nuestro bienestar auditivo.
Factores de riesgo en
pérdida de audición
Envejecimiento
Con el paso del tiempo, es habitual que la capacidad auditiva vaya disminuyendo de forma progresiva. Este proceso natural, conocido como presbiacusia, suele afectar primero a la comprensión del habla, especialmente en ambientes con ruido. Muchas personas notan que “oyen, pero no entienden”, lo que puede generar frustración y aislamiento social si no se detecta a tiempo. Una revisión auditiva periódica permite identificar estos cambios y actuar de forma precoz.
Exposición a ruidos fuertes
La exposición continuada a sonidos intensos es una de las principales causas de pérdida auditiva evitable. Escuchar música a alto volumen, acudir con frecuencia a ambientes ruidosos o usar auriculares sin control puede dañar de forma progresiva las células del oído interno. Este tipo de pérdida suele aparecer de manera gradual, por lo que muchas veces pasa desapercibida hasta que ya afecta a la vida diaria.
Herencia
En algunos casos, la pérdida de audición tiene un componente genético. Esto significa que puede aparecer a edades tempranas o evolucionar con mayor rapidez si existen antecedentes familiares. Aunque no siempre se puede prevenir, sí es posible realizar un seguimiento adecuado para detectar cualquier cambio auditivo y aplicar soluciones personalizadas que ayuden a mantener una buena calidad de vida.
Ruido en el entorno laboral
Trabajar durante años en ambientes ruidosos —como fábricas, talleres, obras o el sector industrial— incrementa de forma significativa el riesgo de sufrir pérdida auditiva. Aunque el daño suele ser lento y progresivo, sus efectos son acumulativos. El uso de protección auditiva y las revisiones periódicas son fundamentales para preservar la audición en el entorno laboral.
Actividades con ruidos explosivos
Ciertas actividades de ocio o profesionales, como la caza, el uso de maquinaria potente, pirotecnia o deportes de motor, generan ruidos muy intensos en cortos periodos de tiempo. Este tipo de sonidos puede provocar daños inmediatos en el oído si no se utilizan protectores adecuados, llegando incluso a causar pérdidas auditivas súbitas o tinnitus.
Medicamentos
Algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios sobre la audición, especialmente cuando se usan durante periodos prolongados o en dosis elevadas. Estos fármacos pueden afectar al oído interno y provocar pérdida auditiva temporal o permanente. Ante cualquier cambio en la audición durante un tratamiento, es importante consultar y realizar una valoración auditiva.